
El simbolismo de la serpiente es multifacético y semánticamente profundo.
Los símbolos de protección y destrucción que están presentes en todos los mitos de serpientes indican que una serpiente tiene una doble reputación y es una fuente de poder si se usa correctamente, pero es potencialmente peligrosa y con frecuencia se convierte en un emblema de caos y destrucción. Personalmente, el sentido que le doy a esta interpretación es la posibilidad de muerte/ (auto)destrucción si es que es para dar lugar a algo mejor (evolución/crecimiento)
En el concepto de la kundalini, la serpiente enrollada simboliza el poder interno, la energía psíquica o vital latente en la base de la columna vertebral. La energía kundalini se llama el «poder de la serpiente» y, a veces, se representa como una serpiente enrollada con cabezas en ambos extremos.
En el tantrismo, dos serpientes que giran alrededor de un pilar central representan un antiguo símbolo que ilustra un concepto importante de fisiología etérea: las energías de la serpiente ascendente engendran un vórtice de energía que transforma a todo un ser humano.
En el antiguo Egipto, la serpiente era un símbolo del Sol y el dios Osiris, así como un símbolo del río celestial. También hay imágenes de la diosa Isis donde la parte superior del cuerpo es humana mientras que la inferior es de serpiente. Amun y Aton, adorados en el antiguo Egipto, eran deidades de serpientes que estaban representadas en el llamado Uraeus, la diadema del faraón, como un emblema protector del poder supremo
Esotéricamente Uraeus simboliza la iniciación en la sabiduría oculta, que siempre está asociada con una imagen de serpiente. Los sacramentos de iniciación esotérica solían llamarse serpientes (lo que remite también a una declaración del evangelio: «Sé sabio (sagaz) como las serpientes pero ingenuo como una paloma» (Evangelio de Mateo 10:16)
En la India, Shiva es conocido por muchos nombres, incluido el Rey de las serpientes. Las cobras alrededor de su cuello también representan la energía dormida y yaciente, la Kundalini. Entre las numerosas imágenes de Vishnu, la más famosa es aquella en la que Vishnu está acostado como si estuviera medio dormido en las bobinas de la serpiente mundial Ananta, mientras que su esposa Lakshmi, la diosa de la belleza y la felicidad, está sentada a sus pies. En la India y en otros países, las serpientes a menudo son consideradas guardianas de lugares sagrados, fuentes de agua y tesoros. Dicha tradición está asociada con el simbolismo de la fertilidad característico de las serpientes, así como con la creencia popular de que las piedras preciosas son saliva de serpiente solidificada.
En alquimia, el Ouroboro (Uroboro), es una serpiente que se muerde la propia cola: un símbolo no solo de la eternidad, sino también de la autosuficiencia espiritual. Simboliza además la trascendencia de la dualidad, ya que refleja la unión de los contrarios: materia y espíritu, consciente e inconsciente.
En un nivel más alto de la Gran Obra «Magnum Opus», los ouroboros representan el flujo indistinguible y eterno de azufre y mercurio en el otro. La fusión permanente de los dos crea la Piedra Filosofal.
Las serpientes son a menudo consideradas como ancestros tribales (tótems) en las leyendas africanas y norteamericanas, así como en China donde Nüwa y Fuxi eran deidades primogenitoras de serpientes. Se los suele representar con cuerpo humano y cola de serpiente o dragón, porque supuestamente fue con esa forma como tallaron los ríos del mundo y lo desecaron tras las inundaciones. Las leyendas dicen que las serpientes eran espíritus de los antepasados y traían buena suerte.
En la cultura amazónica, la Ayahuasca también está representada por una serpiente, haciendo nuevamente alusión al conocimiento que se accede a partir de la toma de dicha planta.
Las serpientes se utilizan a menudo como símbolos de las prácticas de curación y la medicina. Esto se explica parcialmente por una antigua creencia de que las serpientes cambian la piel para restaurar la juventud y poseen el secreto de la vida eterna. Según los mitos griegos y romanos, el Dios Hermes/ Mercurio obtuvo un caduceo: un bastón alado capaz de reconciliar a los opuestos. Cuando decidió probarlo, lo colocó entre dos serpientes de combate, e inmediatamente se retorcieron alrededor del bastón en paz mutua. Las serpientes que giran alrededor del caduceo simbolizan la interacción entre fuerzas opuestas.

Carl Jung lo consideró un emblema de la medicina homeopática porque se basa en la mediación entre las fuerzas contrarias. Y es al día de hoy que ésta imagen esta asociada a la Medicina.
Hay muchas interpretaciones acerca de las serpientes, éstas son solo algunas. Existen también interpretaciones que hablan del mal: por ejemplo en la Biblia, la serpiente convence a Adan y Eva a morder la manzana del árbol del conocimiento, quedando asi expulsados del paraíso, también la epopeya de Gilgamesh de los Sumerios, es la serpiente quien le roba la planta que devuelve la juventud, pero como mencionaba al principio, la base radica en que se trata de un animal de poder y como todo poder, la valoración dependerá de cómo se utilice.

